domingo, 17 de octubre de 2010

¿POR QUÈ LA GENTE YA NO SE ABRAZA?


Nuestra cultura niega nuestra humanidad. Nos robotizamos y ya ni siquiera jugamos. Vivimos pendientes de la modernidad y el gasto, buscando erróneamente el tan ansiado reconocimiento social. Es más cool tener la ropa de marca, el celular más fino, el carro del año, la mejor casa.

En este esfuerzo perdemos aquello que puede parecer intrascendente y banal: las expresiones de afecto, el preocuparnos por el otro, el dejar de lado nuestras obligaciones para ofrecerlo a otro que lo necesita.
Nos hemos cosificado y los paradigmas de comportamiento son los fríos, indolentes y crueles. Somos seres humanos que tienen el don de fortalecer a nuestra especie, haciéndola crecer a través de las expresiones de amor. Resulta que nuestras ambiciones se vinculan sobre todo al tener. Primero SER y luego TENER.

Hans Gutiérrez